Síndrome ojo seco

¿Picor de ojos, lagrimeo, enrojecimiento y/o sensación como de arenilla? Puede que se trate de un problema de sequedad ocular.

El síndrome de ojo seco (SOS) es un trastorno inflamatorio que afecta a millones de personas en todo el mundo, oscilando entre aproximadamente el 5% y el 50% de la población (dependiendo de los criterios utilizados para su diagnóstico, de la región geográfica y de la edad) (1). En España, un 11% de la población sufre de SOS (2). Se considera que la edad es uno de los factores más relevantes para sufrir sequedad ocular; esto puede deberse a la reducción de la producción lagrimal o al aumento de la tasa de evaporación de la lágrima. Otro factor principal es el género, ya que es más común en mujeres que en hombres; estas diferencias pueden deberse a factores hormonales (3).

Síntomas de ojo seco

Los síntomas del SOS son a menudo inespecíficos, incluyendo irritación ocular, escozor, sequedad, fatiga ocular, visión fluctuante, enrojecimiento, picor, sensación de arenilla o de cuerpo extraño y fotofobia (4) (5).

Causas de ojo seco

La superficie del ojo está recubierta por la película lagrimal, que es una capa que lubrica y protege las estructuras oculares como la córnea y la conjuntiva ocular. Actualmente, se cree que la película lagrimal está compuesta de un gel mucinoso dinámico que disminuye en densidad hacia la capa exterior que está compuesta por lípidos (6). Si alguno de los componentes de la película lagrimal se encuentra alterado, se producirá inestabilidad de la lágrima, lo que puede dar lugar a SOS.

Las causas que pueden alterar la película lagrimal pueden ser (1):

  • Edad. Se sabe que con la edad se va deteriorando la calidad de la lágrima.
  • Malas condiciones ambientales (ambiente muy seco, con polvo, aire acondicionado, espacios con humos)
  • Lesión mecánica o quirúrgica.
  • Enfermedad sistémica crónica como síndrome de Sjögren, diabetes o la enfermedad de Parkinson.
  • Uso de lentes de contacto
  • Uso de pantallas de ordenador, tablet, móvil…
  • Déficit de vitamina A o problemas nutricionales
  • Cirugía refractiva para corregir la visión, como el LASIK y otras técnicas.
  • Alergia ocular
  • Blefaritis
  • Menopausia
  • Medicamentos

Clasificación de ojo seco

Tradicionalmente, la clasificación del SOS se divide en dos tipos: ojo seco acuodeficiente o evaporativo. En el ojo seco acuodeficiente hay una falta de producción de la parte acuosa de la película lagrimal y en el ojo seco evaporativo se produce por una evaporación de la película lagrimal más rápida de lo normal. Sin embargo, se sabe que la mayoría de los SOS son mixtos, es decir, tienen deficiencia acuosa y evaporativa. Dentro de estos, existen distintos subtipos en función de los factores que se cree que contribuyeron al desarrollo del ojo seco (7) como son el síndrome de Sjögren o la disfunción de las glándulas de Meibomio.

Diagnóstico de ojo seco

El diagnóstico y la clasificación precisos son un desafío debido a las amplias variaciones en los síntomas y la falta de una evaluación clínica estandarizada. Además, los cambios y la gravedad de los signos clínicos a menudo no se corresponden con los síntomas informados por el paciente (4).

El diagnóstico se obtiene después de considerar los síntomas del paciente mediante cuestionarios validados y el historial médico, incluyendo el uso de medicamentos (tópicos y sistémicos), la exposición a factores de riesgo y los resultados de las pruebas diagnósticas.

Tratamiento de ojo seco

Existen distintos tratamientos en función de la gravedad de los síntomas y las causas. Los más habituales son:

Pautas de higiene visual

Advertir de que las sesiones largas de lectura o con ordenador se asocian con síntomas de SOS.

Recomendar la humidificación del aire en ambientes secos.

Higiene palpebral en los casos de blefaritis.

Disminución de ingesta de ácidos grasos omega 6 y la sustitución por ácidos omega 3 (8).

Lágrimas artificiales lubricantes

Gracias a su viscosidad y propiedades mucoadhesivas mantienen la capa lagrimal humectada (8). Dependiendo del estado del SOS se pueden utilizar una amplia gama de sustancias, como derivados de la celulosa, ácido hialurónico, etc. Se pueden presentar en soluciones de baja viscosidad o en soluciones en gel y pomada (5).

 

 

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